miércoles, 18 de mayo de 2022

Nuevamente aquí, en este deprimente blog. Totalmente desnaturalizado de su objetivo inicial. Honestamente no me importa, solo quiero un espacio en el cual pueda escribir y soltar todo lo guardado dentro y en algún momento más adelante, con algo de suerte, poder releerlo. No para aprender de los errores o experiencias pasadas, sino para saber cuanto perdí conscientemente. Siento toda clase de dolores y malestares, tantos físicos como psicológicos. No podría estar en un peor momento. Probablemente, estaré diciendo lo mismo más adelante otras veces más.

No lo mencioné antes, la pandemia ocasionada por el covid-19 cambio muchos aspectos de la vida que tuve. El inicio de la cuarentena complicó los vínculos familiares de mi casa. Una familia débil y enferma no puede superar esta situación sin perder en el camino. Perdí a mi hermano por finales de enero del 2021. El covid destruyó sus pulmones y órganos relacionados al sistema respiratorio. La muerte cerebral luego de un infarto terminó apagando su vida a los 45 años. Nos cambió a todos en casa. Reconozco que en principio no me afectó tanto como a mamá, papá o al resto de mis hermanos. Una de las imágenes que tenía de mi hermano era golpeándome en la sala de la casa por haberle respondido de seguro con alguna lisura o broma que ya no recuerdo y no sé si con el mismo calibre justificable para agarrarme a cachetadas hasta que comencé a llorar. Otra, la de peleando e insultándose con mi mamá por, en mi opinión, tonterías; lanzándose carajos y mierdas entre ellos, mientras que el ausente de mi padre no hacía nada para intentar resolver el problema de manera menos violenta. Como fuese, no fue hasta el día siguiente, de enterarme que mi hermano murió, que comencé a generar empatía y comenzó a pesar toda la tristeza. No podia dejar de pensar en ello y en recordar todos los rostros con lágrimas y los sollozos sin voz por lo que había sucedido.

Por debilidad, no solo me refiero a la física o resistencia frente al covid-19. En noviembre del mismo año mi padre desapareció luego de haber ido a comprar pan por la tarde a la panadería. Mamá comentó dudando que antes de irse a comprar había discutido con papá por mi otro hermano, ya que siempre llega demasiado borracho a casa y como es usual en mi padre, no hace nada para remediar la situación. Con ese mismo hermano salimos de casa a todos lados. Fuimos a la panadería y sus cercanías, cerca hay una tienda Maestro a la cual entré y pedí a seguridad que pueda mostrarme las grabaciones de las últimas 2 horas. Se negaron inicialmente y no fue hasta que tragándome el orgullo, y recibiendo miradas condescendientes, les dije que mi padre había desaparecido. Esa noche, fuimos a la comisaría a poner una denuncia por desaparición. Acto seguido, también fuimos a la morgue de Lima sin éxito. La denuncia llegó hasta la fiscalía que citó a mi hermano para dar su declaración. Luego, en el reporte final que nos compartieron se leía que mi padre dió sus declaraciones acompañado por su abogado, que resultó ser el tío de su amante.

Hasta estos días, a mamá se le dificultad dormir o dejar de pensar en que ha desperdiciado su vida por estar con mi padre. Duramente, cuando aún vivian juntos y me llamaban para intentar mediar en sus problemas, les decía que se separen antes de que lleguen a mayores. A mi me apena lo que le sucede y por más que no quiera hacerlo y hacer caso a las sugerencias de mis familiares; no puedo dejar de odiar a mi padre. No solo por lo que le hizo a mamá, que es demasiado; sino, porque me veo calcado en su ser. Siento ser tan cobarde como él, tan falto de coraje como él, tan maldito y oscuro como siempre me ví. Que haya hecho eso solo confirma todo lo dañado y roto que, siempre sospeché, soy. Y por otro lado, también me veo en la dependencia de mamá, en su sufrimiento, en las veces que la escuchaba llorar por las noches intentando dejar de pensar en todo lo que pasó o pudo haber pasado. Soy el reflejo de los traumas, vicios y penas de ellos.

Me encuentro en Huaraz intentando distraerme y hacer cosas para tratar de procesar todo, pero no puedo. La semana pasada me detectaron covid-19 y hasta ahora tengo fiebre, tos, flema, me duele el cuerpo y también me siento débil psicológicamente. Tal vez, sea hora de volverse polvo de estrella nuevamente. Pero aún no quiero. Dejarme integrar nuevamente al espacio luego de todo lo vivido, sería  egoísta para lo que resta de mi familia. Solo quiero volver a pararme y hacer mis cosas con moderada facilidad. Ya perdí las esperanzas por encontrar un lugar donde pueda descansar de todas las demandas y exigencias que nos pide el mundo. Es lo que me ha tocado vivir y nadar contracorriente cansa y desgasta demasiado. Ya he asimilado que, me encuentro en un punto en que no hay segundas oportunidades. Para mi condición, existen únicamente oportunidades de segunda. No quiero hacer sentir a nadie que merece una oportunidad de segunda. Por eso intento vibrar bajito como para no hacer ruido. El protagonismo, por mucho o poco ego que me reste, ya no es mío.

Tal vez todo esto suene demasiado negativo, y lo es. Espero realmente que esta sea la última vez que tenga que escribir en este maldito blog. Ya no poseo más expectativas que mantenerme en mi trabajo y eventualmente pasar de aqui sin mucha, tal vez poca, atención.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Siempre he sido un ingrato. Lo suelo ser con las personas que me importan, las que no me importan y con este blog. A veces, en días muy puntuales cada varios años, suelo stalkearme a mi mismo. Mejor dicho, a lo que fui durante todos estos años. En todas estas veces, encuentro este blog, algún que otro foro en que solía participar y siempre me sorprende lo diferente que era hace unos años.

Como fuese, las cosas son diferentes ahora: trabajo en el área de comunitarias de una mina y aún sigo buscando el sentido a esta vida de mierda. Gano lo suficiente para vivir solo, pude aprovechar bastante bien creo la posición privilegiada en que nací y crecí. Lo que no pude, fue romper la burbuja en la que me encontraba. Si mi yo del pasado hubiese tenido idea o al menos una pista de lo que soy hoy, quizás hubiese intentado hacer algo diferente. Aunque lo más probable, es que sería el mismo resultado.

No digo que todo ha sido malo desde la última vez, hubieron momentos que realmente me hicieron feliz. En este tiempo, logré sentirme realizado profesionalmente, como persona, como amigo, como pareja y como vínculo. Solo que, este mundo es tan demandante y cruel y no encuentro refugio. Cuando creí encontrar ese espacio seguro, donde no hay que aplicar ninguna táctica, ni tampoco hablar de los logros que todo adulto tiene que tener, ni esconder ni pretender nada, se escapó de las manos como liquido de nuestra modernidad. Supongo que, asimilar esto es parte de ser adultos. Nada en esta vida es justo y  hay que aprender a vivir con todos nuestros errores y fracasos, seguir adelante. La máxima expresión del pragmatismo. 

A veces pienso que, así tengamos segundas oportunidades, las desperdiciaríamos igualmente pero de manera distinta. Y es que, tener segundas oportunidades no nos hace más sabios, ni mucho menos futurólogos; solo nos da otro camino para seguir haciendo lo que somos en ese momento. Y otras veces, pienso que. brindar una segunda oportunidad es la mayor muestra de afecto que nos pueden dar. Nos dicen que sí, nuevamente, a pesar de lo que pasó y sabiendo que somos una mierda de persona. Es con lo que uno espera contar siempre para hacer frente a esta sociedad tan aplastante con las formas y las maneras tan radicales de ver el mundo hoy en día.

Continuando con lo último que mencione en este anacrónico blog, egresé de la universidad el 2016 y hasta ahora no tengo mi título. Recuerdo que, me planteé muchas cosas, profesionalmente hablando, de las cuales hice algunas pocas. Y para no sentirme tan culpable, diré que fueron rescatables estas pocas cosas. Ese mismo año, inicie mis prácticas en el Ministerio del Ambiente. Fue una experiencia increíble, era lo que me gustaba en ese momento. Tuve muchísima inocencia al pensar en una cultura ambiental colectiva en la que todos podamos disfrutar de la más hermosa coincidencia que tenemos los seres humanos: la naturaleza. Cada vez más me iba involucrando e interesando en temas ambientales, tuve un huerto en el techo de mi casa y cada día podía ver crecer vida gracias a mis cuidados, es una sensación increíble, te llena de orgullo saber que todo el cariño que transmites en las cosas que haces tienen su recompensa. De esta misma manera, puse mucho esfuerzo académico desde la sociología para abordar temas ambientales, incluso legales. En una de esas oportunidades, pude ingresar a un curso de Derecho Ambiental de un conocido taller donde aprendí mucho sobre el tema. A pesar de que el objetivo era nutrir mis conocimientos en materia ambiental en el taller, no fue lo mejor que me llevé de ese lugar.

Ya a mediados del 2017, solo me dedicaba a realizar unos cuantos trabajos esporádicos en la universidad, decirle a todo el mundo que avanzaba en mi tesis y jugaba por ratos al enamorado. Aun no me daba cuenta de nada lo que ocurría a mi alrededor. Pensaba que seguía en pre-grado, que iba a ser toda la vida un mantenido, que no importaba el tiempo, ni tampoco las verdades a medias. No todos somos responsables en la misma medida y con cada día de realidad se va yendo a la mierda la esperanza y la fe. No fue hasta finales de año que postulé para desarrollar practicas profesionales en una minera "grande" y tuve suerte en que me seleccionen. Así fue como el 2018 inicié el año viviendo en Huaraz y esto se prolongó hasta marzo de 2020.

La vida de minero no es mala, pero es bastante dura. Pasaron tantas cosas durante estos casi 3 años, que si comento todo, seguro sería la única persona dispuesta a leer este blog. Posiblemente sea la única persona que lee este blog. Como sea, en una mina o en cualquier otro escenario, de todas formas iba a chocarme de cara, bastante fuerte, con la vida adulta. Un mundo sofocante que no perdona tus errores y nos reconoce no por lo valioso que seamos como personas, sino por lo tan bien que hagamos nuestro trabajo. Es duro y complicado asimilar este mundo, siempre que lo hago se me hace un nudo en la garganta. Me es difícil continuar y continuamente se me humedecen los ojos solo de pensar que el resto de la vida que nos queda se resuelve laboralmente y que para demostrar ser exitoso debemos ser unos hijos de puta con una sonrisa de oreja a oreja las 24 horas del día y cagándonos en quienes denominan inferiores a nosotros.

Lo mencione creo, el dinero no es problema. El problema siempre ha sido no encontrar ese refugio donde uno puede ser autentico sin necesidad de estar compitiendo todo el día o esperando que le claven un machete por la espalda. Encontré por un tiempo, ese lugar seguro en el cual me sentía en calma, escuchado, querido, deseado, admirado y sobretodo: feliz de poder sentirme a gusto por como era. Sin etiquetas, sin títulos, sin el qué dirán o el cómo sera el futuro. Quizás tuve que valorar muchísimo más ese espacio y ese momento que me brindaron. A veces recuerdo ese refugio sin nombre con muchísima dicha e imagino escenas en las cuales sigo estando ahí, en ese pequeño espacio en el que puedo descansar de este miserable mundo. Otras veces lo recuerdo con tristeza y melancolía, y me arrepiento por no haberlo cuidado mejor. El sufrir nos hace valorar lo que tuvimos y nos enseña a la mala que esta vida no es justa para nadie.

Aún no quiero rendirme, quiero encontrar nuevamente ese refugio y poder descansar plenamente ahí durante lo que me quede de existencia. Si, estoy más viejo ahora y probablemente el mundo quiera hacerme mierda más pronto que tarde. Pero no me rendiré en intentar encontrarlo. Gran parte de mi ingenuidad en la cultura ambiental se ha movido aqui. Luchar por algo que creemos merecer o por algo bonito o por lo que consideremos que vale la pena, siempre va a ser una causa justa, admirable, digna y cargada de amor propio.

Ya estoy sobre la hora de dormir por bastante, me espera un día de trabajo largo y no quiero dejar de escribir estas líneas con algo de motivación y sobretodo recordando lo que fui para tener un poquito más claro lo que debo hacer. Espero que mi yo del futuro pueda leer todo esto y darle el sentido que necesite en ese momento.

martes, 17 de marzo de 2015

Y aqui estamos

Luego de casi 3 años de no publicar y casi por acabar la carrera, recupero este blog olvidado.
Re-leo lo que escribí antes y es gracioso verme en ese reflejo acrónico del antes y el despues.

Muchas cosas han cambiado desde la ultima vez, eso fue en mi segundo año y ahora ando en el quinto y quien sabe si tendré sexto, lo más seguro es que asi sea. Como sea, aqui el recuento.

No recuerdo muy bien como lleve mi tercer año, fue en el 2013, ya comenzaba los cursos de especialización de carrera, es decir no cursos compartidos con otras escuelas, sino exclusivos de sociología. Fuera de recuentos, el tercer año y cuarto han sido aburridos academicamente, la misma metodología, los mismos profesores, las mismas malas prácticas. Ya no era cachimbo, la estrategia, la malicia y la famosisima tactica ya eran herramientas cotidianas y prácticas recurrentes. Incluso habian días que calculaba el número de asistencias y el número de faltas que tenía a clases para no asistir. ¿A quien le gusta viajar 3 horas en un sucio carro de mierda sudando como chancho en verano y oliendo a heces en invierno para tener media hora de clases? Esto, porque la lacra docente o la mala costumbre alimentada por parte de nosotros a los profesores "decentes" les hacia llegar tarde e incluso acabar las clases antes del horario académico.

Se volvia rutina, se repetia el mismo discurso de izquierda, siempre era la misma perspectiva de ver las cosas en diferentes cursos. Esto, era entretenido al inicio, puesto que hablar de ideales, un mundo mejor y estas cosas que hacen tener fe mueven el piso si nunca has vivido. No quiero pecar de pesimista, pero es absurdo creer en que un cambio tan radical solucione todo. En todo eso, pude quemar tiempo con otros pasatiempos, unos más caros que otros tanto en tiempo, dinero y conocimiento, total siempre era la misma metodología con los mismos docentes de siempre.

Fue ya en cuarto año, cuando un amigo me ofrecio una oferta de trabajo como encuestador. Hasta entonces, pense que ser digitador o encuestador era el peor oficio que un sociólogo o un estudiante de sociología pueda encontrar, porque rebajarse a recojer data como robot cuando se puede crear toda una teoría llena de abstracciones en la cabeza de uno con otra teoría que se lee y asi sucesivamente. No me fue tan dificil lidiar con la vida académica la vida laboral, y es que separo esto en muchas "vidas" porque coloquialmente lo decimos asi para que se capte mejor. Ahi conocí a otro grupo de personas, que creia tambien en mi misma posición de estudiante buscando emprender trabajando y estudiando, como si fuese dificil encontrar un trabajo sencillo de mediotiempo con estudiar en una universidad, que diga facultad como la mia. Sin embargo tambien habia gente adulta encuestando, lo cual me hizo dudar de sus capacidades al tener titulos de ingenieros y licenciados cuando se presentaron.






Al contrario de renegar por el trabajo que realizaba, comence a cojerle gusto. Habia escuchado de otras personas que ya habian trabajado de encuestadores, que este trabajo era aburrido y monótono y un largo etcetera que daba por válido, hasta que comence a tener contacto con la gente. Me criaron de manera en que no pueda fiar de extraños y es más, en la tele sale gente estafando, matando, maltratando y humillando a quienes fueron y son extraños. Eso alimenta la perspicacia con respecto a las intenciones de "la gente". Saliendo de esa burbuja me di cuenta que esa "gente" no es tan mala, puede ser mentirosa, evasiva, algunos locos y hasta despectivos cuando tocas la puerta de sus viviendas, pero poco a poco me doy cuenta porque. Y asi fui comenzado a tratar mejor a "la gente", en parte por el trabajo mismo que necesita su información y por tanto debo tratarlos bien; y por el otro, en que es una manera de comprender de manera sociológica estando disfrazado de encuestador.

Acabando la experiencia laboral y sobrellevando los cursos necesarios para seguir adelante en la universidad. Mis empleadores me dieron la oportunidad de participar en las siguientes fases del proyecto, es decir en el análisis social, aqui es donde por fin pude trabajar disfrazado de sociológo y además darme cuenta que todo lo que enseñan en la universidad es poco util para el trabajo. Es util para formar un discurso, para generar ideas, ideales, inclusive para idiotizar o volver más fuerte la burbuja la cual pude a tiempo salir.

Ahora, que he acabado un curso en verano para "adelantarlo", espero que comiencen las clases. No espero nada nuevo, ya deje de sorprenderme por estar en la DECANA DE AMÉRICA, solo es fachada en nuestra facultad. Tengo en mente muchas cosas para este año y el siguiente, quizas pueda compartir metas con compañeros actuales, quizas tenga que reiniciar de nuevo todo, ya con este grado de madurez que creo haber alcanzado tendre más claro el presente y el futuro. Esto es todo lo que tengo por ahora por decirles, quizas esta misma semana, el proximo año o dentro de varios vuelva a publicar de cosas que pueda recordar y documentarlas aqui. Es todo dubitativo porque ni yo mismo sé que quiero.



martes, 24 de enero de 2012

Un dia de enero, luego de los primeros ciclos

Hace tiempo no me dedicaba un espacio para la reflexión o simplemente escribir mi vivencia y que los demas la lean, la comenten o la critiquen.

Estoy en el ciclo de verano de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos "adelantando" el curso de lógica, y es que el año que pasó me ha enseñado muchas cosas. Miento, me ha enseñado demasiadas cosas que tal vez a mi dejadez o mi falta de calle no me permitian realizar.

Recuerdo aún el primer ciclo. Luego de recojer la constancia de ingreso, habian unos stands improvisados por los mismos estudiantes de nuestras respectivas escuelas, en mi caso: sociología, y ellos te recomendaban profesores para que lleves de la mejor manera tus cursos compartidos. Mi "inocencia universitaria" me incitó a matricularme con todos los profesores recomendados, lo cual hasta ahora vacilo si fue un error de cachimbo o algo rescatable.

Con 6 cursos, de los cuales 3 o 4 la tarea eran unos textos semanales de promedio 30 pàginas cada uno y el resto de cursos eran practicos como por ejemplo: lenguaje académico y metodología del trabajo intelectual, era dificil lidiar. Debo mencionar que en un comienzo, ni bien me dejaban el texto o la practica, la leia o la hacía la misma tarde, en este punto, no se si fallé en mi nula organización de como llevar mi vida universitaria y mi propia vida o si una vez mas, era de esperarse, que mi actitud cachimbesca ocasione eso naturalmente.

Descuidaba ciertas cuestiones personales, aunque debo aceptar que en los primeros meses formé amistades que hasta ahora me acompañan y valoro. El asunto se complicó más adelante cuando teniamos que organizarnos de forma estudiantil. Como es natural en la facultad de sociales, lo académico no es lo unico competente a nuestra formación, puede que en otras facultades no le den mucha importancia a lo segundo, tampoco niego que no lo hagan. Pero en el caso de la facultad de sociales, es inherente.

Hasta aquí teengo dos frentes a los cuales tengo que responder, veo gente que unicamente responde al primero de ellos, el otro le da igual o le importa poquisimo. Considero que es decisión de ellos mismos el involucrarse o no, total... Somos libres de elegir ¿no?

En este punto, ya tenia que organizarme, realizar las tareas el mismo dia en la tarde no era lo mejor, aunque pareciera, ya que se daban eventualidades que consumian la tarde del mismo día o bien ciertos imprevistos que necesitan su tiempo en la universidad. Decidí el realizar las tareas con 3 a 5 dias de anticipación o en su defecto, el fin de semana que no pisaba la universidad, esto me daba mas flexibilidad para poder realizar cosas extracurriculares sin preocupación única de solo acabarla. En este punto la preocupacion ya no era solo acabar la tarea sin más, los textos o el modo en que se realizaba se podria practicar en un discurso o en una forma de argumentar, todo "encajaba".

A eso de fines de Junio o Julio, tengo muy mala memoria, se dio un congreso de sociología en Huánuco. Viajamos algo de 25 personas de la promoción o base, como le llamamos nosotros, para asistir al congreso que iba a durar cerca de una semana. Me sentia algo asustado, ya que nunca habia viajado por mi cuenta tanto tiempo, pero al mismo tiempo emocionado en intentarlo. Mis padres se preocuparon mucho, soy el ultimo hijo es natural eso, ya que nunca habia viajado y se opusieron a que valla a menos que un profesor nos acompañe. Les dije que sí, un profesor nos acompañaría.

Habiamos pedido consideración a ciertos profesores para faltar esa semana que no ibamos a estar en Lima y ciertas facilidades para presentar trabajos atrasados u otros adicionales para regularnos. Al regresar de Huánuco pocos fueron los que se acordaron, la situación academica se agudizó y más aún que venian los finales, todo se complicó. Aún recuerdo que tuve que leer un libro de poco mas de 200 paginas sobre las funciones de la palabra, o algo similar, en un día. Lo peor fue que nunca evaluó eso.

Finalicé el primer ciclo con un sabor agridulce. Esa convicción de que hice las cosas bien, o al menos intenté en varias veces hacerlo, mientras que mi inexperiencia se reia en mi cara por cachimbadas que realizaba, pero todo eso creo que sirvo de algo.

Algo llamado "táctica" me sirvio para llevar mas tranquilo mi segundo ciclo, con la experiencia del primer ciclo se facilitaron más cosas. Los profesores no son estaticos, es decir, no llegarán a clase a la hora exacta, cada profesor tiene su método, tal vez nunca te tome asistencia y solo considere el examen parcial y final, tal vez considere mas la asistencia que los exámenes, o quizas sea una profesora que califica a todos con un mediocre 13 o 14 sobre 20 por razones que solo ella sabe.

Aunque algo llamado "amor" o como quieran definirlo todos sus pensadores generó un efecto muy extremista en mi, no se si potenció ciertas aptitudes o por el contrario las apagó, es una duda que tendre y no la quiero resolver aún. Aunque usar el término "amor" para este caso es demasiado, ahora ya esta muy devaluado y es tan cotidiano nombrarlo tanto como saludar a alguien.

A pesar de tomar cierta táctica en el segundo ciclo, no pude evitar retirarme de un curso que creo que peligré, aunque luego me arrepentí de hacerlo. El motivo fue el ver tantos veintes en las notas finales y ,me pareció, nadie jalado. ¿Como saber el método de ese profesor si nunca lo lleve antes? Sentí que mi yo-cachimbo regresaba y se burlaba de mi.

Ahora estoy llevando ese curso en verano para no atrasarme este año y no añadir un año más de carrera, mañana tengo clases y me acorde de todo esto que ha configurado como me desenvuelvo en la universidad y una nueva complejidad de pensamiento adquirido. Ha sido una evolución constante. Quisiera volver a evolucionar, al puro estilo de pokemon o digimon, pero de una forma definitiva en el cual el margen de error sea nulo o escaso. Muchos amigos y compañeros tambien han sentido este cambio desde que ha comenzado nuestra carrera y han entendido que lo académico no es lo unico, espero el bien para los que en realidad se lo merecen y realizan buen esfuerzo para lograrlo. Al resto... el resto sólo estudie.

miércoles, 6 de abril de 2011

Peru y sus amigos

Habia una vez un muchacho llamado Peru, un buen dia agarro un pico y encontro minerales en abundancia en su casa, quiso realizar trabajos con esa materia y venderlos, pero Peru no tenia dinero para trabajar el metal, asi que decidio vender los minerales sin trabajar al mejor postor. Peru fue consiguiendo muchos clientes en su barrio, como China, Japon, Corea del Sur, etc... Peru se daba cuenta que el vender los minerales le daba mucho dinero, mas que sus otros oficios de agricultor, pescador, etc..., en realidad la mineria le daba poco mas del 60% del total de sus ingresos, asi que Peru fue acumulando mas y mas dinero y todos sus vecinos admiraban su gran crecimiento economico.

Llego el dia en que Peru tuvo suficiente dinero para empezar a trabajar los minerales por si mismo, pero Peru tentado por los vicios del buen vivir se "olvido" de comenzar a trabajar y prestaba a sus amigos su propiedad para que ellos mismos cojan los minerales que deseen, siempre y cuando le paguen un impuesto al "vivo" de Peru. Y asi pasaron años en que los paises "tontos" pagaban todo a Peru, y el se sentia el rey del mundo por su criollada, sin embargo algo funcionaba mal dentro de las entrañas de Peru, tenia un malestar que lo aquejaba cuando se daba esta explotacion por parte de sus vecinos, pero al ver mucho mas dinero, Peru se aguantaba.

En un momento inesperado a Peru se le agotaron los minerales, y sus "amigos" lo abandonaron a su suerte, para la desgracia de Peru, se habia enfermado de subdesarrollo, si bien es cierto que tenia mucho dinero, su desarrollo era minimo ya que nunca comenzo a trabajar y no pudo aprender a vivir como lo hicieron sus vecinos que entendian que el desarrollo no era vender cosas a lo bruto.

Poco a poco Peru gasto toda su fortuna y con un gran vacio en su trabajo no pudo competir con el resto, el mundo apunto a otro lado y Peru quedo en un esquina, junto a otros que pasaron lo mismo que el, en ese momento Peru estaba en su fase terminal de su enfermedad y finalmente en medio de la nada, expiro.