miércoles, 6 de abril de 2011

Peru y sus amigos

Habia una vez un muchacho llamado Peru, un buen dia agarro un pico y encontro minerales en abundancia en su casa, quiso realizar trabajos con esa materia y venderlos, pero Peru no tenia dinero para trabajar el metal, asi que decidio vender los minerales sin trabajar al mejor postor. Peru fue consiguiendo muchos clientes en su barrio, como China, Japon, Corea del Sur, etc... Peru se daba cuenta que el vender los minerales le daba mucho dinero, mas que sus otros oficios de agricultor, pescador, etc..., en realidad la mineria le daba poco mas del 60% del total de sus ingresos, asi que Peru fue acumulando mas y mas dinero y todos sus vecinos admiraban su gran crecimiento economico.

Llego el dia en que Peru tuvo suficiente dinero para empezar a trabajar los minerales por si mismo, pero Peru tentado por los vicios del buen vivir se "olvido" de comenzar a trabajar y prestaba a sus amigos su propiedad para que ellos mismos cojan los minerales que deseen, siempre y cuando le paguen un impuesto al "vivo" de Peru. Y asi pasaron años en que los paises "tontos" pagaban todo a Peru, y el se sentia el rey del mundo por su criollada, sin embargo algo funcionaba mal dentro de las entrañas de Peru, tenia un malestar que lo aquejaba cuando se daba esta explotacion por parte de sus vecinos, pero al ver mucho mas dinero, Peru se aguantaba.

En un momento inesperado a Peru se le agotaron los minerales, y sus "amigos" lo abandonaron a su suerte, para la desgracia de Peru, se habia enfermado de subdesarrollo, si bien es cierto que tenia mucho dinero, su desarrollo era minimo ya que nunca comenzo a trabajar y no pudo aprender a vivir como lo hicieron sus vecinos que entendian que el desarrollo no era vender cosas a lo bruto.

Poco a poco Peru gasto toda su fortuna y con un gran vacio en su trabajo no pudo competir con el resto, el mundo apunto a otro lado y Peru quedo en un esquina, junto a otros que pasaron lo mismo que el, en ese momento Peru estaba en su fase terminal de su enfermedad y finalmente en medio de la nada, expiro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario